Aprende cómo hacer una revisión patrimonial: identifica activos y deudas, evalúa riesgos y liquidez, y define objetivos para proteger tu patrimonio.
Una revisión patrimonial es un diagnóstico integral de los activos, las deudas, los riesgos y los objetivos de una persona o familia. Para realizarla, debe consolidar la información financiera, calcular su patrimonio neto, evaluar su liquidez y definir un plan de acción con prioridades y responsables.
Para iniciar una conversación con Venthor Capital, reúna su inventario patrimonial y sus objetivos prioritarios. El contenido es informativo y no sustituye una evaluación financiera, legal o tributaria personalizada.
El primer paso consiste en elaborar un inventario con una misma fecha de corte. Incluya cuentas bancarias, inversiones, inmuebles, participaciones empresariales y otros bienes relevantes. Registre también créditos, hipotecas y obligaciones pendientes.
Utilice estados de cuenta, contratos, tasaciones y documentos societarios. En activos sin precio observable, documente el método de valoración y sus limitaciones; no confunda una estimación con un precio de venta asegurado.
| Componente | Qué revisar | Pregunta clave |
| Efectivo y depósitos | Saldos, monedas y disponibilidad | ¿Qué recursos puedo utilizar inmediatamente? |
| Inversiones financieras | Valor, composición, comisiones y restricciones | ¿Qué riesgos y costos estoy asumiendo? |
| Inmuebles | Valor estimado, deuda y rentas netas | ¿Cuánto aportan después de gastos? |
| Participaciones empresariales | Valoración, dividendos y acuerdos societarios | ¿Cuánto depende mi patrimonio del negocio? |
| Deudas y garantías | Tasas, vencimientos, monedas y compromisos | ¿Qué obligaciones pueden presionar mi liquidez? |
Una cartera con varios productos no necesariamente está diversificada. Distintas inversiones pueden compartir exposición al mismo sector, país, emisor o moneda. La Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) recomienda diversificar y comprobar que las inversiones coincidan con las metas y la tolerancia al riesgo del inversionista.
Analice especialmente:
Los objetivos deben traducirse en montos, fechas y prioridades. “Preservar el patrimonio” es una intención; financiar determinados gastos durante la jubilación o preparar la transferencia de una empresa son necesidades que pueden planificarse.
Para cada objetivo, determine el capital requerido, el horizonte temporal, la moneda y la flexibilidad del plazo. Después, contraste estas necesidades con los recursos disponibles y las aportaciones futuras.
El diagnóstico debe terminar con decisiones verificables. Ordene las acciones por urgencia e impacto: actualizar valoraciones, revisar deudas, reducir concentraciones, ajustar reservas o coordinar asuntos sucesorios.
Asigne responsables, fechas y criterios de seguimiento. Como pauta organizativa, programe una revisión anual y actualizaciones ante cambios relevantes, como una venta empresarial, herencia, nueva deuda o modificación familiar.
Un asesor patrimonial puede ayudar a integrar el análisis; los asuntos tributarios y legales requieren especialistas según las jurisdicciones involucradas. Antes de contratar, solicite claridad sobre costos, alcance y posibles conflictos de interés.